Lunes, 16 Abril 2018 10:00

M√°s sobre primarias

Escrito por  Orlando Gil
Twitter: @OrlandoGildice Twitter: @OrlandoGildice

ADENTRO, AFUERA.- Los seguidores de Leonel Fern√°ndez no han podido ganar adentro, en los organismos del partido, y posiblemente tampoco en las c√°maras (o por lo menos ya tienen una derrota en el Senado), pero s√≠ en las instancias de afuera: los partidos de oposici√≥n, la sociedad civil organizada, y ahora tambi√©n la Iglesia Cat√≥lica. Las primarias abiertas ser√≠an lo peor del mundo. Algo as√≠ como el diablo prendido en candela. Lo primero que se trajo a colaci√≥n fue un fallo de la Suprema Corte de Justicia actuando en funci√≥n constitucional. Lo segundo que se habl√≥ fue que violaba la Constituci√≥n, puesto que afectaba el derecho de asociaci√≥n. Pero √ļltimamente se levanta una consigna pol√≠ticamente m√°s cercana o v√°lida, al menos en las redes sociales, incluido hastag: Primarias abiertas es igual que reelecci√≥n. Como la reelecci√≥n fascina al dominicano, las primarias abiertas encontraron un espacio de confrontaci√≥n nuevo. Un flanco al parecer d√©bil o una herida f√°cil de sangre, a los que se golpear√° de m√°s en m√°s, como se acostumbra entre boxeadores. El gobierno tiene mucho de culpa, pues no se defiende convenientemente ni explica suficientemente su af√°n por ese tipo de consulta...

JUNTOS O UNO A UNO.- La reacci√≥n de la Iglesia es para tomarse en serio, pero no para volverse loco. Simplemente observar y determinar si los obispos act√ļan de manera corporativa o el fen√≥meno responde a voces aisladas. Tambi√©n en la Iglesia se da el caso de dignatarios o representantes con agendas propias. La pol√≠tica no puede vivir sin el altar y el altar sin la pol√≠tica. Solo que hay santos que no disimulan simpat√≠as o que no pierden ocasi√≥n de hacerse su nicho en la poblaci√≥n. El populismo no est√° en la s√°bana y hay enfermos a los que sube demasiado la fiebre y no disimulan preferencias. Visto el panorama, hay curas a los que preocupa la situaci√≥n, creen que de verdad existe crispaci√≥n y que la actual confrontaci√≥n podr√≠a ocasionar serios da√Īos a la Rep√ļblica o a la democracia. De ah√≠ que haya oferta de mediaci√≥n, cuyo alcance se desconoce. ¬ŅSimple figureo, alerta de tormenta o real temor? La Iglesia tal vez en estos momentos no est√© en su mejor condici√≥n para intervenir en disputas pol√≠ticas, pues ella misma se encuentra en guerra con sectores diversos de la sociedad y por asuntos propios de su ministerio. Nadie da lo que no tiene, y la Iglesia tiene sus problemas, hacia adentro y hacia afuera, por lo que sin sosiego ella ¬Ņc√≥mo proveer tranquilidad? Adem√°s de que debe definir si las primarias abiertas es una cuesti√≥n que divide al pa√≠s, al conglomerado pol√≠tico, o al PLD. No ser√≠a lo mismo ni ser√≠a igual...

¬ŅESTO O LO OTRO?.- El caso ser√≠a determinar si lo que no le gusta a la Iglesia son las primarias abiertas o la reelecci√≥n que se denuncia lleva impl√≠cita, o expresar de modo general oposici√≥n al gobierno. Esa ser√≠a una labor de los estrategas oficialistas, pero tambi√©n de los obispos que deben precisar la punter√≠a y no disparar a lo que se mueve sin saber si gato o liebre. Lo de la reelecci√≥n no ser√≠a nuevo, pues ya en otras ocasiones se manifest√≥ en contra, y no solo como ahora de uno en uno, sino a trav√©s de documentos de mayor contenido y trascendencia. Igual se sabe la disparidad de criterios sobre legislaci√≥n en curso, en que¬† la Iglesia no cede y el gobierno no retrocede. El aborto y sus causales, por ejemplo. Las primarias abiertas, por tanto, podr√≠an estar pagando culpas ajenas, porque sucede que las primarias abiertas son parte de un debate, de un debate incluso mayor, y hasta ahora no le han hecho da√Īo a nadie. Todo queda en el marco de la conjetura, de la especulaci√≥n. Que no es el caso de la reelecci√≥n, cuyos males se conocen y se corresponden con la experiencia republicana. Lo mismo que el aborto y cuestiones parecidas que afectar√≠an la majestad de la Iglesia. Ella luchando por la vida al tiempo que se establece lo que llama cultura de muerte. Se impone, pues, el discernimiento, el esclarecimiento, y evitando de ese modo dar palos a ciegas...

SUERTE ADVERSA.- Las primarias abiertas tienen suerte adversa, o como al dedo malo todo se le pega. Danilo Medina profesa ese inter√©s desde hace mucho tiempo y nadie lo denunci√≥ antes, ni dentro del PLD cre√≥ la situaci√≥n que ahora se teme. Era un debate m√°s en un partido de ideolog√≠a y sin que se pensara en la utilidad inmediata de poder. Aunque no quiera reconocerse, las primarias abiertas son v√≠ctimas de la rivalidad entre Leonel Fern√°ndez y Danilo Medina, y no la causante de su confrontaci√≥n, como quiere venderse. La lucha por el dominio en el PLD se expresa de muchas maneras, y las primarias ser√≠an una de esas maneras. ¬ŅQui√©n levant√≥ la bandera de las primarias abiertas en el 2012, o qui√©n lo hizo en el 2016? Que se recuerde nadie. Las primarias abiertas se convierten en protagonistas y elemento decisivo de cara a las elecciones del 2020. Las estrategias de los dos grupos se dan de frente, creyendo que el √©xito depender√° del tipo de escrutinio que se adopte. De ah√≠ el problema, casi un emperramiento. El af√°n por enterrarse uno al otro mediante procedimientos que son inocentes de por s√≠ y cuya perversidad deviene por circunstancia. Las abiertas llevan la peor parte, y no ser√≠a tanto por abiertas, sino porque las postula el gobierno, y el gobierno, o los gobiernos, no act√ļan por capricho. El gobierno no se desata abundantemente, y la gente advierte que tiene en sus manos un trompo embollado, como si quisiera jugar solo...