Lunes, 16 Abril 2018 09:52

Italia m√°s en el centro del Mediterr√°neo

Escrito por  Augusto Manzanal Ciancaglini
Por Augusto Manzanal Ciancaglini Por Augusto Manzanal Ciancaglini

Más allá de la incertidumbre electoral, Italia transita una época especial de su historia: luego de la crisis económica que comenzó en 2008, se están viviendo situaciones que van modificando paulatinamente su sociedad. De forma creciente esta transformación se fortalece por la interacción de procesos internos y externos: las fronteras de Italia están en un punto de permeabilidad bidireccional que impone un esmerado análisis.

Dentro de las urgencias pol√≠ticas, econ√≥micas y sociales que sit√ļan a Italia en un periodo de insoslayables decisiones estrat√©gicas, existen dos particularidades de su actualidad que brindan optimismo a estas aspiraciones: a pesar de algunos evidentes s√≠ntomas de fragilidad, por un lado, Italia ha desempe√Īado correctamente muchas tareas vinculadas a la gesti√≥n humanitaria en el mar Mediterr√°neo, y por otro, la actuaci√≥n de las fuerzas de seguridad ha demostrado ser efectiva en la lucha contra el terrorismo yihadista dentro de sus confines.

El prestigio que concede esta respuesta es un combustible irremplazable. La acumulaci√≥n de desaf√≠os ha acorralado a Italia; sobre una lenta recuperaci√≥n econ√≥mica, Roma avizora busc√°ndose y solo en el Mediterr√°neo se desprende su reflejo. Desde el norte de √Āfrica emergen la presi√≥n migratoria, el peligro del terrorismo yihadista, la alternativa energ√©tica y la expansi√≥n comercial, todo barnizado por un acomplejado sentido de la responsabilidad hist√≥rica.

En el este, Oriente Próximo, con menor intensidad, también empuja, y por encima, Rusia baja al Mediterráneo mientras Italia sube al báltico: cada uno olfatea el área de influencia del otro, más por contención que por avance en el caso de Italia. A pesar de ello, la primacía rusa en la provisión energética a Italia permanece intacta.

Al mismo tiempo, por el norte, Alemania mantiene esa solidez econ√≥mica que le confiere un papel predominante en el seno de la Uni√≥n Europea. Y Francia, por su parte, acent√ļa su protagonismo pol√≠tico ante la marcha del Reino Unido.

Así entonces, en Europa Italia puede escalar posiciones por medio de la retirada británica, el acercamiento a Francia y el aprovechamiento de puestos claves; Federica Mogherini es la jefa de la diplomacia europea, mientras que Mario Draghi ostenta el cargo de presidente del Banco Central Europeo, y Antonio Tajani el de presidente del Parlamento Europeo.

En el mar Mediterr√°neo Italia se encuentra con su historia a la vez que con problemas y oportunidades; m√°s profundamente en √Āfrica, de entre todas las circunstancias se√Īaladas, se deja ver un desaf√≠o y una oportunidad no menos importante: la Rep√ļblica Popular China.

La conjunci√≥n de todos estos acontecimientos alrededor de Italia ha estado moldeando su reacci√≥n: constre√Īida por su presente, Roma atraviesa su pasado para encontrarse con su futuro; sin caer en pueriles pretensiones neocolonialistas, tendr√° que decidir si se conforma con ser un p√≠vot geopol√≠tico o se propone convertirse en un jugador geoestrat√©gico.

Si la pol√≠tica exterior italiana consigue que se vayan cosechando gradualmente las respuestas que impone el actual contexto, el resultado en forma de potencia indiscutible del mar Mediterr√°neo garantizar√° la continuidad de este progreso. Con este prop√≥sito, deber√° trabajar codo a codo con la amplia gama de actores en la zona: desde socios a rivales, pues todos ellos son un poco lo uno y lo otro.¬†Una pol√≠tica exterior sagaz hacia el sur, significa ir de oeste a este, esto es, impulsarse desde una alianza cooperativa con Espa√Īa y una competitiva con Francia, hacia las relaciones contradictorias con Rusia y Turqu√≠a como destino, todo lo cual puede compactar el liderazgo de Italia en la regi√≥n.