Viernes, 13 Abril 2018 11:19

Una democracia en apuros

Escrito por  Pablo McKinney
Twitter: @PabloMckinney Twitter: @PabloMckinney

(Una ley de partidos para entretener al personal y olvidar lo principal)

PARTIDOCRACIA APURADA.- En estos d√≠as, nada tan decepcionante como pasar revista a la partidocracia reinante, desde sus m√°s peque√Īos partidos hasta los supuestamente ‚Äúmayoritarios‚ÄĚ donde nos encontramos con un PRD que -junto al PRSC o lo que de √©l queda- es hoy la expresi√≥n de un largo padecer, moribundos ellos, d√©biles y debilitados, ‚Äúl√°nguidos y leves‚ÄĚ, como la Luc√≠a del Dr. Balaguer, s√≥lo que al contrario de la dama, estos partidos no han nacido ‚Äúde una flor‚ÄĚ, y nunca dir√≠a nadie ‚Äúque su piel es un velo trasl√ļcido tendido sobre su fino cuerpo de clavel‚ÄĚ, sino todo lo contrario. ‚Äú¬°Es el demonio, hermano, es el demonio!‚ÄĚ. Luego est√° un PRM en formaci√≥n, que en su convenci√≥n se luci√≥ por el civismo y decencia de sus militantes, pero no llen√≥ las expectativas en participaci√≥n ni en organizaci√≥n. Finalmente nos encontramos con un PLD gubernamental, cuya situaci√≥n actual de vocaci√≥n fratricida y autoflagelaci√≥n, resume una vieja frase prestada del refranero espa√Īol. Y es que los muy se√Īores, ah√≠tos de ganar siempre, ‚Äúse est√°n muriendo de √©xitos‚ÄĚ, y su Ley de partidos y sus primarias puede ser el inicio de una gran derrota.

EL PROBLEMA FUNDAMENTAL. -¬†Para agravar a√ļn m√°s el escenario pol√≠tico del pa√≠s, como se sabe y confirman las encuestas, el principal partido dominicano es ya el PN, o sea el Partido de Ninguno. Todo esto ocurre mientras, -seg√ļn la m√°s reciente Latinobar√≥metro- en todo el continente crece la desconfianza hacia las instituciones de la democracia, y un estudio de la Organizaci√≥n de las Naciones Unidas (ONU) confirma la crisis de credibilidad y confianza que padece la clase pol√≠tica de una Am√©rica Latina, donde ocho de cada diez ciudadanos desconf√≠an de los procesos electorales y casi nueve de cada diez consideran a la corrupci√≥n un mal generalizado. ¬°Joder!¬† Si esto le parece poco, el proyecto de Ley de Partidos aprobado en el Senado, adem√°s de dividir al partido de gobierno en dos pedazos, (lo que parecer√≠a s√≥lo un asunto de los morados) no enfrenta el problema fundamental de nuestra democracia, y hablo de no establecer el origen ni los montos de la financiaci√≥n de los partidos, ni hacer obligatorio el transparentar sin chanchullos ni chistes malos esa financiaci√≥n, que es la que explica -en parte- la actual composici√≥n del Congreso Nacional.

LA DEMOCRACIA EN PELIGRO. - La discusi√≥n en torno a las primarias abiertas y simult√°neas de los partidos es parte del alocado cambalache institucional que padece el pa√≠s pol√≠tico. Y es que si una organizaci√≥n no es capaz siquiera de tener un padr√≥n de sus miembros, y no tiene derecho ni siquiera a elegir a quienes lo representar√°n c√≥mo candidatos, entonces, ¬Ņpara qu√© carajos existe?, y mejor lo dejamos de este tama√Īo, porque como en el amor, -donde un poema puede conducir a un beso y este provocar la gloria-, as√≠, en pol√≠tica, una pregunta puede llevar a la otra: Si una democracia no es capaz de tener partidos reales, ¬Ņhasta cu√°ndo seguir√° siendo una democracia?

UNA BLUSA AMARILLA EN EL CENTRO LE√ďN. - Todo esto ocurre en un pa√≠s bullanguero y baila penas, ‚Äúpopuloso y bebentino‚ÄĚ, que a veces parecer√≠a que ha perdido el rumbo pol√≠tico institucional y se ha quedado sin norte, como a veces los amores se quedan sin sol... y llega el invierno, ay. En fin, mientras en nuestro pa√≠s eso de ‚Äúhacer pol√≠tica‚ÄĚ sea -en la realidad- una actividad empresarial y ‚Äúlavandera‚ÄĚ, el tema de la institucionalidad y la lucha contra la corrupci√≥n seguir√°n siendo chistes malos, aunque las marchas sean verdes o azules y las blusas del olvido del Centro Le√≥n, en Santiago, sean amarillas. Am√©n.