Viernes, 13 Abril 2018 11:18

Los salmos y la corrupción

Escrito por  Mons. Ram√≥n Benito de la Rosa y Carpio
Por Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio Por Mons. Ram√≥n Benito de la Rosa y Carpio

Vamos a entregar hoy la reflexi√≥n n√ļmero 13 sobre los salmos y la corrupci√≥n.

Les propongo el salmo 58.

El salmo 58 es una hermos√≠sima reflexi√≥n que viene desde antiguo, desde hace m√°s de dos mil a√Īos, sobre los jueces, el juez. El juez de los jueces, que es Dios, juzga a los jueces. El juez tiene un papel importante en la vida ya que en una democracia es uno de los tres poderes del Estado: el Poder Legislativo, las c√°maras; el Poder Ejecutivo, el gobierno; y el Poder Judicial.

El Poder Judicial es un poder que tiene tanta o más influencia muchas veces que cualquier otra institución estatal. Este salmo viene muy bien para los jueces mismos y viene muy bien para nosotros los ciudadanos, porque aquí se dice que cuando no hay justicia habrá violencia, y esto hay que pensarlo.

Ante las causas de la violencia, podemos mencionar la falta de educaci√≥n familiar, es verdad; podemos poner la pobreza, que tal vez tambi√©n es causa, pero hay otra causa: al que no le hacen justicia, se siente invitado y dice: si estos que hicieron eso no les pas√≥ nada, a m√≠ tampoco. Jueces queridos, f√≠jense lo que pasa en el pa√≠s y preg√ļntense si por algunos de los compa√Īeros de ustedes no est√°n pasando muchos de los males que nosotros tenemos, y no se olviden tambi√©n que nadie se escapa de la justicia, de los tribunales de la historia, ni del tribunal √ļltimo de Dios.

El juez es importante para que una sociedad pueda funcionar, pero siempre ha de recordar que si no hace su papel ético, caerá mal a esa sociedad.

Hasta ma√Īana, si Dios, usted y yo lo queremos.