Viernes, 09 Marzo 2018 11:33

Renan desencadenado

Escrito por  Eduardo Jorge Prats
Twitter: @EdJorgePrats Twitter: @EdJorgePrats

La cita es harto conocida: 鈥淟a existencia de una naci贸n es [鈥 un plebiscito cotidiano, como la existencia del individuo es una afirmaci贸n perpetua de vida鈥. Proviene de Ernest Renan (1823-1892), pensador franc茅s, famoso por su concepci贸n de la naci贸n, tal como la expuso en c茅lebre conferencia intitulada 鈥溌縌u茅 es una naci贸n?鈥.

Como se sabe, en 1870, tras vencer definitivamente a los franceses, los prusianos se apropian de Alsacia y Lorena. En Alsacia se hablaba alem谩n y su cultura era b谩sicamente alemana. Los prusianos, motivados por sentimientos nacionalistas, consideran esta anexi贸n justificada, como si las ovejas perdidas en el dominio franc茅s se reincorporaran al reba帽o teut贸n. Sin embargo, los alsacianos, a pesar de hablar alem谩n, no quieren dejar de ser franceses. Renan alega que Alsacia y Lorena eran pol铆ticamente francesas porque sus habitantes se auto percib铆an y sent铆an como ciudadanos franceses.

Renan es el representante m谩s destacado de un concepto esencialmente pol铆tico de naci贸n. Se opone, por tanto, a la idea de 鈥渘aci贸n 茅tnica鈥 basada en la raza, la etnia, la lengua, la cultura y criterios semejantes. Se decanta entonces por la 鈥渘aci贸n pol铆tica鈥, es decir, las naciones concretas, tal como realmente existen, fruto del mestizaje y sedimentaci贸n hist贸rica. Por eso, Renan, quien consideraba que la mayor铆a de los Estados europeos eran pluriculturales, era opuesto a darle primac铆a a los elementos culturales como base de la naci贸n, y pon铆a como ejemplo Suiza: 鈥淟a peque帽a Suiza, tan s贸lidamente construida, cuenta con tres lenguas, tres o cuatro razas, dos religiones. Una naci贸n es una gran asociaci贸n secular (no eterna) entre provincias parcialmente cong茅neres que forman un n煤cleo y alrededor de las cuales se agrupan otras provincias ligadas las unas a las otras por intereses comunes o por antiguos hechos aceptados convertidos en intereses鈥.

La tesis de Renan tiene la virtud de que es un eficaz ant铆doto contra las peligrosas ideas del nacionalismo cultural, hoy repotenciadas por la ensordecedora 鈥渓lamada de la tribu鈥 (Vargas Llosa) del neopopulismo que nos azota. Ahora bien, si se considera que hay naci贸n all铆 donde un grupo de ciudadanos deciden que hay una, no solo se corre el riesgo de la atomizaci贸n nacional, sino tambi茅n que 鈥渓a mayor铆a de los clubes, conspiraciones, bandas, equipos y partidos鈥 (Ernest Gellner) deviniesen naciones. Por eso Renan advirti贸: 鈥淟a secesi贸n [鈥 y, [鈥 el desmenuzamiento de las naciones, son la consecuencia de un sistema que pone a estos viejos organismos a merced de voluntades poco esclarecidas. Est谩 claro que en semejante materia ning煤n principio debe ser llevado al extremo. Las verdades de este orden s贸lo son aplicables en su conjunto y de una manera muy general. Las voluntades humanas cambian鈥. Y concluye: 鈥渦na naci贸n puede hacer todo menos suicidarse鈥.

Es claro entonces que para Renan el plebiscito es necesario pero no basta para conformar una naci贸n. Como apunta el franc茅s, 鈥渦na naci贸n es, pues, una gran solidaridad, constituida por el sentimiento de los sacrificios que se ha hecho y de aquellos que todav铆a se est谩 dispuesto a hacer鈥. Y, aunque 鈥渟e resume en el presente por un hecho tangible: el consentimiento, el deseo claramente expresado de continuar la vida com煤n鈥, siempre 鈥渟upone un pasado鈥, com煤n y compartido. Un pasado, construido en base quiz谩s de errores hist贸ricos, pues 鈥渙lvidar, incluso interpretar mal la historia, es un factor esencial en la formaci贸n de una naci贸n, motivo por el cual el progreso de los estudios hist贸ricos es a menudo un peligro para la nacionalidad鈥. La naci贸n es, ante todo, 鈥渦na comunidad pol铆tica imaginada鈥 (Benedict Anderson), pero que tampoco se enclaustra en el pasado y mira al futuro como proyecto de vivir juntos.

Pero Renan no solo anticipa los Estados plurinacionales y la idea de 鈥渘aci贸n de naciones鈥, sino que previ贸 que 鈥渓as naciones no son algo eterno鈥, que 鈥渉an tenido un inicio y tendr谩n un final鈥 y que 鈥減robablemente, la confederaci贸n europea las reemplazar谩鈥, pues, a fin de cuentas, 鈥渆l hombre no es esclavo ni de su raza, ni de su lengua, ni de su religi贸n鈥, y 鈥渁ntes que la cultura francesa, alemana o italiana est谩 la cultura humana鈥. Quiz谩s, por ello, sea Renan el primer partidario del 鈥減atriotismo cosmopolita鈥. Y es que, como afirmaba Jorge Luis Borges, refiri茅ndose al pensamiento de ese precoz ciudadano global que fue nuestro inmenso y poco le铆do Pedro Henr铆quez Ure帽a, 鈥渓as naciones no son otra cosa que ideas y as铆 como ayer pens谩bamos en t茅rminos de Buenos Aires o de tal cual provincia, ma帽ana pensaremos de Am茅rica y alguna vez del g茅nero humano鈥.