Miércoles, 10 Enero 2018 11:03

Aprender mejor

Escrito por  Félix Bautista
Twitter: @SenadorSanJuan Twitter: @SenadorSanJuan

“Aprender mejor” es el título de un estudio elaborado por el (BID) en el año 2017, con la finalidad de poner en contexto el desarrollo de las habilidades en la actualidad; el mercado de las habilidades; el desarrollo de las habilidades en la primera infancia; el desarrollo de las habilidades de los adolescentes y de los adultos en un futuro incierto.

Lo cierto es que para enfrentar los grandes desafíos que las nuevas tecnologías han impuesto al “mundo físico, digital y biológico”, se hace necesario aprender mejor. Esto implica la necesidad de capacitar a los trabajadores del futuro para una industria dinámica, que cambia día a día, hora a hora y minuto a minuto, impactando a todas las economías y transformando las formas de trabajo y de vida de los habitantes del planeta. El BID, entiende que se hace necesario capacitar a una nueva generación de trabajadores, con las habilidades indispensables para “los retos de esta nueva era”.

Las transformaciones del modelo productivo, crean las condiciones para que los trabajadores tengan acceso a múltiples opciones de trabajo.

Robin Chase, graduada de la Escuela de Diseño de Harvard y de la Escuela de Administración de MIT, lo expresó con estas palabras: “Mi padre tuvo un empleo en su vida, yo tendré seis empleos en la mía y mis hijos tendrán seis empleos al mismo tiempo”. Esto signifi ca que hay que preparar hoy a los futuros jóvenes trabajadores, para que tengan las habilidades y el talento para acceder a los empleos de mañana.

“Aprender mejor” es una guía para que los gobiernos impulsen el desarrollo de habilidades de la población de una manera costoefectiva, desde la primera infancia hasta la edad adulta, conjuntamente con los profesores, las entidades educativas y sus ejecutivos, las familias, los innovadores y los directores de empresas y corporaciones.

En la región latinoamericana, si bien es cierto que en el Siglo XXI la cobertura escolar primaria es casi universal; que el 75% de los estudiantes cursan el bachillerato y que ha aumentado sustancialmente el ingreso a las aulas universitarias, no ha sido posible lograr la paridad con países similares, en lo relativo a los años de educación y aprendizaje. Las habilidades de los estudiantes, profesionales y trabajadores de Latinoamérica, son defi - cientes. Esto se pone en evidencia en dos estudios comparativos realizados denominados “Estudio Internacional de Tendencias en Matemáticas y Ciencias (TIMSS, por sus siglas en inglés) y el Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo (SERCE)”. Las informaciones suministradas por ambos estudios indican que el 70% de los estudiantes de la región del 4to grado de media, no logra el estándar mínimo en matemáticas. Sólo el 30% supera esta difi cultad. Estos niños, con este défi cit en matemáticas no son capaces “de sumar o restar números enteros, reconocer líneas paralelas o perpendiculares ni formas geométricas familiares.

No pueden entender mapas, ni interpretar o completar gráfi cos sencillos de barras y cuadros.” Sin embargo, los niños estadounidenses superan en un 95% estas habilidades y competencias. Esto está directamente relacionado con los tipos de programas educativos que se imparten, las formas y metodologías que se utilizan para implementarlos, las herramientas tecnológicas de las que se auxilian y la calidad de los docentes. Este mismo défi cit se refl eja en la adolescencia.

En las pruebas PISA de 2015, de 72 países participantes, el 60% de los estudiantes de 15 años de la región latinoamericana, no estaban en capacidad de realizar las tareas más sencillas de matemáticas, lo que podría traducirse en un problema grave a lo largo de todo el proceso de aprendizaje.

Los países caribeños acusan igual défi cit, en las islas de Jamaica, Trinidad y Tobago, Guyana y Barbados, el 66% de los estudiantes no están en capacidad de iniciar estudios universitarios, conforme lo establece un estudio denominado “Certifi cado de Educación Secundaria del Caribe (CSEC, por sus siglas en inglés)”. En México, Perú, Chile y Brasil ha habido cierta mejoría: el défi cit de habilidades de los alumnos se redujo en un 14% en matemática y Lengua Española en 15 años.

Un défi cit de habilidades se refl eja en el mercado laboral y se expresa en baja productividad.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), desarrolló en el año 2015, el Programa para la Evaluación Internacional de las Competencias de Adultos (PIACC, por sus siglas en inglés), refl ejando un défi cit de habilidades considerable en Chile.

Tan sólo el 2% de los chilenos en edad productiva, superó el nivel de alfabetización. En los países de la OCDE, este porcentaje alcanzó el 11%. El refl ejo de este défi cit para los chilenos implica que las personas no son capaces de sintetizar ideas y puntos de vistas contrapuestos en textos densos, ni de realizar cálculos numéricos con numero enteros que requieran desarrollar fórmulas matemáticas.

Sólo el 38% superan estas difi cultades.

El desarrollo de las habilidades está íntimamente relacionado con las desigualdades sociales. El Programa Regional de Indicadores de Desarrollo Infantil (PRIDI obtuvo información de niños en las áreas relacionadas con el habla, la comunicación, el desarrollo fi sicomotor, emocional y cognitivo, en edades entre 2 y 5 años. El estudio se realizó en Perú, Nicaragua, Paraguay y Costa Rica, refl ejando que los alumnos de hogares de ingresos altos superaban en un 60% las destrezas y habilidades en relación a los que vivían en hogares pobres.

Lo peor es que estas diferencias de habilidades se extienden a lo largo de la vida. En la infancia alcanzan el 66%; cuando se es adolescente se sitúa en el 95%, y cuando se llega a la edad adulta, supera el 55%. Todo esto se traduce en que los niños nacidos en hogares de padres y madres sin formación y con limitado acceso a la educación, en su edad productiva ganarán un 30% menos que los nacidos en hogares de padres educados. Se hace necesario desarrollar programas para mejorar el desarrollo de habilidades en los estudiantes de América Latina.

Si lo hacemos, estaremos contribuyendo con elevar la calidad y cantidad de la producción y al mismo tiempo se garantiza mayor rentabilidad a los trabajadores.