Miércoles, 06 Diciembre 2017 10:08

PLD: ¬Ņqui√©n se impondr√°?

Escrito por  Rosario Espinal
Por Rosario Espinal Por Rosario Espinal

El PLD, a través de su historia, no ha estado exento de conflictos, ni siquiera cuando Juan Bosch reinaba, pero siempre ha mantenido sus estructuras de dirección intactas, y ese es un componente explicativo importante de su longevidad en el poder.

Ahora, por primera vez, la situación se pone muy difícil para la operatividad del partido. Se ha estructurado un bi-caudillismo con Leonel Fernández y Danilo Medina que se muestra irreconciliable por la intención continuista de ambos.

En la Rep√ļblica Dominicana no hay actualmente una crisis pol√≠tica sist√©mica porque la econom√≠a a√ļn no se ha resquebrajado; y es muy dif√≠cil que en el pa√≠s se produzca una crisis pol√≠tica de magnitud sin una fuerte crisis econ√≥mica.

Del lado de los partidos, solo el PLD mantiene cierta organicidad; los dem√°s se han desarticulado o muestran incapacidad de avanzar.

El Gobierno, por su parte, permanece relativamente estable, a√ļn con fuertes vientos en contra (hartazgo, corrupci√≥n, protestas), ante una oposici√≥n que no ha logrado generar amplias adhesiones.

Leonel Fern√°ndez cambi√≥ la Constituci√≥n para eliminar el ‚Äúnunca jam√°s‚ÄĚ que le imped√≠a volver a postularse despu√©s de completar el per√≠odo 2008-2012. Restableci√≥ la reelecci√≥n intermitente con cuatro a√Īos de receso, y asumi√≥ que volver√≠a a ser presidente en el 2016. Danilo Medina se lo impidi√≥ con un cambio constitucional para restablecer un segundo per√≠odo consecutivo y nunca jam√°s.

Actualmente, la situación constitucional es favorable a Fernández y desfavorable a Medina, pero Medina registra mayores niveles de aprobación en la ciudadanía que Fernández. De ahí que las primarias cerradas o abiertas sean el cuadrilátero de la lucha libre entre las dos facciones. El asunto no tiene solución constitucional por más que opinen los abogados sino política.

Para Fernández es vital que las primarias sean cerradas porque en unas internas le ganaría a un delfín de Medina. En unas primarias abiertas, por el contrario, Medina podría favorecer a su precandidato, si es que Medina no encuentra una fórmula para postularse nuevamente. Cual sea la situación, el punto central es que Fernández no parece será favorecido por Medina ni viceversa. Por lo tanto, ambos, y sus respectivos seguidores, están en una lucha feroz por proyectar control de la nominación presidencial del PLD para el 2020.

Si Medina se impone, él o un candidato escogido, Fernández enfrentará la difícil situación de decidir si se va del PLD. Tendrá franquicias electorales dispuestas a ofrecerle la candidatura presidencial. Por ejemplo, el nuevo proyecto tricolor que conforman el Partido Reformista (PRSC), la Fuerza Nacional Progresista (FNP) y el Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano (PQDC) sería una opción. Son viejos aliados de Fernández y se distanciaron del PLD durante el gobierno de Medina.

Mientras algunos dirigentes del PLD se dedican a decir que no habr√° divisi√≥n en el partido, la realidad es que constantemente se muestran las tensiones entre las dos facciones, y seg√ļn avance el tiempo, las tensiones se agudizar√°n, complicando el escenario para una reconciliaci√≥n, o por lo menos, para un acuerdo t√°ctico entre Fern√°ndez y Medina que mantenga el partido unido.

El PLD lleva muchos a√Īos frisado para evitar el desgarre. Sus estructuras de dirigentes no se renuevan desde hace mucho tiempo, y para las elecciones de 2016, se garantiz√≥ la repostulaci√≥n a todos los legisladores a cambio de que aprobaran la reforma constitucional para la reelecci√≥n.

La pregunta est√° ya planteada: ¬Ņqui√©n se impondr√° en la selecci√≥n de la candidatura presidencial, Danilo o Leonel, y qu√© har√° el perdedor? No es una simple pregunta coyuntural o de intriga, es crucial para lo que queda del sistema de partidos.