Lunes, 13 Noviembre 2017 10:41

El addendum al libro sobre Kennedy y Bosch

Escrito por  Leonel Fern√°ndez
Twitter: @LeonelFernandez Twitter: @LeonelFernandez

El destacado historiador, economista y diplom√°tico, Bernardo Vega, public√≥ recientemente un addendum al libro Kennedy y Bosch, el cual hab√≠a sido lanzado a la publicidad hace 23 a√Īos, en el 1993.

Ese libro, Kennedy y Bosch, contiene una serie de documentos desclasificados por el gobierno de los Estados Unidos, referencias de publicaciones periódicas, tanto nacionales como norteamericanas, así como citas de libros e historias orales referidos a los acontecimientos que tuvieron lugar durante los siete meses de gobierno del profesor Juan Bosch en el 1963.

Conforme a su autor, en esa ocasi√≥n no incorpor√≥ al texto comentarios propios ni aport√≥ elementos de juicio, ‚Äúporque sab√≠a que tal vez hubiese tenido que cambiar de opini√≥n una vez los documentos clave fuesen desclasificados‚ÄĚ.

Ahora, con la publicación de su addendum, Bernardo Vega da a conocer la correspondencia interna entre funcionarios del gobierno del presidente John F. Kennedy, durante el mes de septiembre de 1963, que coincide con la realización del golpe de Estado que puso fin al primer experimento democrático dominicano después de la desaparición de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.

En este segundo texto, seg√ļn lo refiere Vega, adem√°s de citar nuevos documentos, a diferencia de su libro anterior, en esta ocasi√≥n s√≠ hace juicios de valor, con lo cual quiere hacer significar, que emite sus propias opiniones con respecto a los hechos acaecidos.

Nos parece que tanto la publicaci√≥n del libro Kennedy y Bosch, como el addendum al que acabamos de hacer referencia, constituyen un valioso aporte para el conocimiento de lo acontecido en aquellos a√Īos cruciales de luchas del pueblo dominicano a favor de la libertad, la democracia y la justicia social.

Ahora bien, en la introducci√≥n de su addendum, Bernardo Vega empieza por establecer que entreg√≥ personalmente el primer ejemplar del libro Kennedy y Bosch al connotado escritor y l√≠der dominicano, quien, seg√ļn sus palabras ‚Äúse lo agradeci√≥ much√≠simo‚ÄĚ, pero luego supo que hab√≠a decidido no comentar la obra, ‚Äúcomo si no hubiese salido‚ÄĚ.

Ante ese comentario, me surgen las siguientes preguntas: La entrega del ejemplar del libro de Bernardo Vega a Juan Bosch, ¬Ņestaba condicionada a que este √ļltimo le hiciese alg√ļn comentario? El que no lo hiciese, ¬Ņpodr√≠a interpretarse como que para Bosch el libro no hab√≠a salido? ¬ŅDe d√≥nde salen semejantes conjeturas? La respuesta la brinda el propio autor de Kennedy y Bosch y del addendum, al afirmar, en forma ol√≠mpica, que esto se produjo por dos razones: primero, porque ‚Äúobviamente, no se estaba contento con lo que esta dec√≠a‚ÄĚ; y segundo, porque supon√≠a ‚Äúque (Bosch) no contaba con argumentos para criticarla‚ÄĚ.

Objetividad histórica

En la misma introducci√≥n al addendum del libro Kennedy y Bosch, el autor de la colecci√≥n sobre Estados Unidos y Trujillo, de una manera sorprendente hace la siguiente afirmaci√≥n: ‚ÄúA partir del 1996 el gobierno del Partido de la Liberaci√≥n Dominicana (PLD), creado por Bosch ha estado en el poder durante 16 a√Īos, durante los cuales la ‚Äúl√≠nea oficial‚ÄĚ, ha sido una de resaltar sus virtudes y opacar los errores de ese gran literato y pol√≠tico dominicano‚ÄĚ.

Inmediatamente, sostiene: “como historiador, no puedo seguir esa corriente, pues la objetividad es esencial en la investigación histórica.

En lo personal mi relaci√≥n con Juan Bosch, aunque no profunda, siempre fue muy amistosa‚ĶBosch citaba mis trabajos de historia en la revista pol√≠tica de su partido, el PLD, y en m√°s de una ocasi√≥n me enalteci√≥. Disfrut√© las tertulias en que este participaba‚ÄĚ.

Coincido plenamente con la postura de Bernardo Vega de que la objetividad es esencial en la investigaci√≥n hist√≥rica. Pero si es as√≠, ¬Ņde d√≥nde surge la idea de que en el PLD se ha trazado una l√≠nea oficial para resaltar las virtudes de Juan Bosch y opacar sus errores? Eso no es cierto. En el PLD nunca se ha trazado semejante l√≠nea para defender el legado hist√≥rico de Juan Bosch. Dentro de las filas del partido morado, de manera libre, consciente y espont√°nea se le tiene al l√≠der y fundador de esa organizaci√≥n pol√≠tica una profunda admiraci√≥n y un gran respeto por todos los aportes realizados a favor del pueblo dominicano, a los fines de que este fuese el arquitecto de su propio destino.

Con respecto a las afirmaciones, juicios y criterios del embajador John Bartlow Martin, figura clave en los textos de Bernardo Vega, expuestos en su libro, Overtaken by Events (El Destino Dominicano, en su traducci√≥n al espa√Īol), el profesor Juan Bosch public√≥, en distintas √©pocas, varios art√≠culos aclaratorios en la prensa nacional, con lo cual demostr√≥ que si ten√≠a argumentos para refutar al diplom√°tico estadounidense.

De igual manera, como lo adelanta el autor del addendum, en un texto que ser√° publicado por Funglode a principios del a√Īo pr√≥ximo, se podr√° constatar las innumerables observaciones, cr√≠ticas y refutaciones hechas por el reconocido maestro dominicano de la pol√≠tica y de las letras al representante del presidente Kennedy en la Rep√ļblica Dominicana con posterioridad a la muerte de Trujillo.

Al refutar las ideas contenidas en el libro Overtaken by Events, Bosch da respuesta, por igual, a la generalidad de documentos publicados en el libro Kennedy y Bosch, así como en el addendum, en razón de que fue fundamentándose en esos documentos que el diplomático norteamericano elaboró los criterios esbozados en su libro.

De esa manera, quedará demostrado que no fue por falta de argumentación que en su momento el fundador del PLD no hizo comentario alguno al texto del economista Bernardo Vega.

Un caso y dos versiones

Como forma de actuar con entera objetividad de historiador y no opacar los presuntos errores de Juan Bosch, el ex gobernador del Banco Central y ex director del peri√≥dico El Caribe, apoy√°ndose en los documentos del embajador Martin, relacionados a la v√≠spera de la ejecuci√≥n del golpe de Estado de septiembre de 1963, afirma: ‚ÄúBosch‚Ķle pidi√≥ (al embajador Martin) que se alertara un portaviones norteamericano para que estuviese listo a venir a Santo Domingo, describi√©ndolo como una visita de cortes√≠a, para lo cual se le invitar√≠a junto con el Alto Mando militar ir a bordo para almorzar.‚Äú ‚ÄúEl embajador Martin estuvo de acuerdo en que Washington alertase el portaviones, pero que no saliese‚Ķ A las 4:30 Bosch le mand√≥ a decir que solicitase que el tiempo de llegada del portaviones fuese reducido de 12 horas a 6 u 8‚Ķ A las 7:00 p.m., Bosch pidi√≥ que el tiempo del portaviones se redujese a 6 horas.‚ÄĚ ¬ŅOcurri√≥ eso exactamente as√≠, como lo narra Bernardo Vega, tomado de los documentos de John Bartlow Martin? No, no ocurri√≥ as√≠. Sobre ese episodio hay por lo menos dos versiones narradas por el propio John Bartlow Martin, aunque Bernardo Vega solamente se hace eco de una de ellas.

Por ejemplo, en las páginas 564, 568 y 570 del libro Overtaken by Events, Martin presenta una versión distinta a la que transmitió a las autoridades de su país, recogida, comentada y asumida por Bernardo Vega en su addendum.

En esa otra versión, lo que sostiene Bartlow Martin es que fue Sacha Volman, no Bosch, quien le preguntó qué habían hecho los Estados Unidos en noviembre de 1961 cuando los Trujillo retornaron al país, a lo cual el embajador norteamericano respondió diciendo que habían enviado una flota.

A partir de ahí, el autor de Overtaken by Events cuenta que Volman dudó y miró a Bosch. Que también él, es decir Martin, lo miró, esperando una respuesta del mandatario dominicano. Pero Bosch no dijo nada.

Volman preguntó qué tiempo se tomaría el portaviones para llegar al país. El embajador Martin dijo que no podía precisar dónde se encontraba (el portaviones) en esos momentos, pero normalmente, doce horas.

La conversaci√≥n continu√≥ entre Sacha Volman y el embajador Martin, sin que el presidente Bosch hiciese uso de la palabra. Fue entonces cuando el embajador Martin, de acuerdo con sus propias palabras, dijo lo que sigue: ‚ÄúHemos conversado varias veces acerca de traer un portaviones y llevarlo a usted a bordo para un almuerzo, se√Īor Presidente.‚ÄĚ Como acaba de comprobarse, es el embajador John Bartlow Martin quien le recuerda a Juan Bosch que en varias ocasiones le hab√≠a ofrecido traer un portaviones e invitarlo a almorzar.

En el addendum del libro de Bernardo Vega lo que se insin√ļa es que fue Juan Bosch quien le pidi√≥ al embajador norteamericano ‚Äúque se alertara un portaviones para que estuviese listo a venir‚ÄĚ.

Obviamente, esa segunda versión del relato de John Bartlow Martin es radicalmente diferente a la que se publica en el addendum al libro Kennedy y Bosch.

Para ser enteramente objetivo como historiador hacía falta tomar en cuenta las distintas versiones ofrecidas sobre un mismo hecho, con más razón si esas distintas versiones procedían de la misma fuente, como es el caso de los escritos del embajador John Bartlow Martin.

Se comprende que un historiador de prestigio no quiera someterse a la ‚Äúl√≠nea oficial‚ÄĚ, por dem√°s inexistente, de un partido que procura resaltar las virtudes de su l√≠der y opacar sus errores.

Lo que no puede comprenderse es que, apelando a una presunta objetividad, por falta de rigor en la investigación, se pretenda resaltar errores que no existen para opacar virtudes reconocidas.