Lunes, 11 Septiembre 2017 09:05

Jean Alain: ¬°Error!

Escrito por  C√©sar Medina
Por César Medina Por C√©sar Medina

Es entendible que Jean Alain Rodríguez se sienta mal después de ver que el caso Odebrecht se le ha desmoronado en sus propias manos por haber actuado apresurado por la presión de la calle y enviar a instancia de juicio preliminar un expediente lleno de falencias, fallas procedimentales y mal sustanciado….

… Resultado: todo el mundo para sus casas, felices y contentos.

Lo peor que le puede pasar ahora al afable Procurador es que la soberbia lo saque de tino y comience a lanzar coces contra el aguij√≥n exponi√©ndose a una frustraci√≥n que no tiene sentido. √Čl debe saber que se est√° jugando su prestigio y que si la frustraci√≥n termina contagiando a toda la sociedad, nadie le perdonar√° sus errores y desatinos.

Lo que dijo Jean Alain a s√≥lo minutos de producirse el fallo que modifica la coerci√≥n contra V√≠ctor D√≠az R√ļa y √Āngel Rond√≥n, resulta imperdonable en un Procurador General de la Rep√ļblica: ‚ÄúEsa sentencia es funesta y sospechosa, la cr√≥nica de una muerte anunciada‚ÄĚ.

Una reacción impensada como esa se podría justificar en el vaquero del Lejano Oeste que disparaba desde la canana, sin llegar a sacar la pistola, pero jamás en un funcionario de su categoría que --con otra nomenclatura--, ostenta el rango de Ministro de Justicia.

Pero si lo que dijo Jean Alain es grave, peor a√ļn fue lo que dej√≥ en entredicho: la Suprema Corte intent√≥ celebrar la audiencia el mi√©rcoles ‚Äúde forma solapada‚ÄĚ aprovechando que el Poder Judicial suspendi√≥ sus labores y que la ciudadan√≠a estaba pendiente del hurac√°n Irma. O sea, la Suprema intent√≥ dar un palo‚Äôacechao.

… Agresión injustificada

Es obvio que las expresiones del Procurador contienen una denuncia muy grave contra la Suprema Corte. Y la Suprema Corte no puede pasar por alto una imputación de esa naturaleza, a menos que quiera dejar por sentado que ciertamente estamos ante una sentencia sospechosa.

Lo extra√Īo es que cuando la acusaci√≥n del Ministerio P√ļblico fue descuartizada por un tribunal colegiado que --en instancia de apelaci√≥n- -, presidi√≥ Miriam Germ√°n y que envi√≥ a sus casas a los dem√°s coacusados en el caso Odebrecht, el procurador Rodr√≠guez la aplaudi√≥ y ponder√≥ a esos magistrados.

Ni siquiera se defendió cuando Germán fundamentó su voto disidente en las falencias de la acusación al enviar a juicio preliminar un expediente lleno de suposiciones y conjeturas y sin evidencia firme contra los acusados.

Tampoco dijo nada cuando el ingeniero Castellanos --que se mantuvo todo el tiempo fuera del pa√≠s mientras los dem√°s coacusados guardaban prisi√≥n desde principios de junio--, recibi√≥ medida de coerci√≥n que lo liber√≥ de la c√°rcel. Es en ese contexto que mucha gente considera que Jean Alain no est√° siendo justo ni equitativo con D√≠az R√ļa y Rond√≥n.

¬Ņ‚ĶY el juez Ortega?

Se supone que la Justicia debe medir a todos los ciudadanos con el mismo rasero. No es que D√≠az R√ļa y √Āngel Rond√≥n sean inocentes o culpables‚Ķ es que si los dem√°s tienen derecho a una coerci√≥n menos gravosa que la c√°rcel para preparar su defensa en juicio de fondo, a ellos tambi√©n les asiste similar derecho.

Debe haber sido ese el criterio que asumió el juez Francisco Ortega al decidir modificar la coerción que él mismo impuso hace dos meses a todos los acusados. La magistrada Germán explicó después con bastantes detalles las fallas de la acusación que no se resiste por sí misma.

Poner a Ortega bajo sospecha porque no le gust√≥ la modificaci√≥n de la coerci√≥n a D√≠az R√ļa y Rond√≥n, constituye un exceso de Jean Alain que no guarda proporci√≥n con su condici√≥n de hombre decente y de gran futuro‚Ķ