Miércoles, 12 Julio 2017 10:39

Democracia constitucional

Escrito por  F√©lix Bautista
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En una entrega anterior, hab√≠amos establecido que el Estado constitucional se configura a trav√©s del respeto a principios que limitan el ejercicio del poder, y que dentro de estos principios se encuentran el pleno reconocimiento de los derechos fundamentales y la separaci√≥n org√°nica de funciones o la divisi√≥n de los poderes p√ļblicos.

Con frecuencia se hace referencia a los Derechos Fundamentales como sinónimo de garantías individuales o derechos humanos, lo que genera confusiones en el plano jurisdiccional.

Los derechos humanos son aquellos que corresponden a cada persona, hombre o mujer, por el simple hecho de existir. Son propios de cada ser humano sin excepci√≥n: ni√Īos, ancianos, extranjeros, negros, blancos, cat√≥licos, musulmanes, obreros, artistas, ricos, pobres, todos tienen derechos humanos. Tambi√©n se denominan derechos naturales. Rodrigo Borja, en su Enciclopedia de la Pol√≠tica, explica que estos derechos ‚Äúnacen con los hombres y son anteriores y superiores al Estado, ya que este no los crea, sino que simplemente los reconoce.

El hombre tiene por su sola calidad humana, una serie de derechos naturales independientes del fen√≥meno social y anteriores a √©l.‚ÄĚ La Carta de Derechos y la Ley de Tolerancia aprobada por el parlamento ingl√©s en 1689, as√≠ como la Declaraci√≥n de Independencia de los Estados Unidos de 1776 y la Declaraci√≥n de los Derechos del Hombre y del Ciudadano en 1789 en Francia, asumieron como doctrina los derechos naturales. En Inglaterra en 1689, el parlamento ingl√©s impuso a Guillermo de Orange el Bill of Rights o Carta de Derechos.

Esta declaraci√≥n de derechos estableci√≥ que el rey no pod√≠a cobrar dinero para su uso personal, eliminar leyes, impuestos, ni mantener un ej√©rcito en tiempo de paz sin la aprobaci√≥n del parlamento. Consign√≥ adem√°s, que los miembros del parlamento deb√≠an ser elegidos con plena libertad, que deb√≠an reunirse con frecuencia y que sus intervenciones no deb√≠an obstaculizarse. En ese mismo a√Īo se aprob√≥ la ‚ÄúLey de Tolerancia‚ÄĚ, que concedi√≥ la libertad religiosa y de culto, el derecho a abrir escuelas y el acceso a funciones p√ļblicas. La idea fue establecer un equilibrio de poder entre el rey y el parlamento. Los reyes Mar√≠a de Orange y Guillermo III, fueron proclamados en 1689, con la condici√≥n de que aceptaran la Carta de Derechos y la ‚ÄúLey de Tolerancia‚ÄĚ, fundamentada en la soberan√≠a de la naci√≥n.

La Declaraci√≥n de Independencia de Estados Unidos en 1776, prescribe claramente la doctrina de los derechos naturales o derechos humanos, al establecer que ‚Äúlos hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos est√°n la vida, la libertad y la b√ļsqueda de la felicidad.‚ÄĚ En 1863, Abraham Lincoln, 87 a√Īos despu√©s de la Declaraci√≥n de Independencia, introdujo en su discurso de Gettysburg en Pensilvania, el contenido de la Declaraci√≥n de Independencia, lo que hoy se conoce como la ‚Äúreivindicaci√≥n de los derechos humanos‚ÄĚ. El discurso de Lincoln ha sido considerado como uno de los m√°s famosos de la era moderna, al invocar el principio de igualdad de los hombres.

La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de Francia en 1789, fue introducida en la Constitución de 1791, estableciendo que los hombres nacen y permanecen libres e iguales en cuanto a sus derechos. El fi n de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre.

Los Derechos Fundamentales, por su parte, son prerrogativas inherentes al ser humano, que se encuentran constitucionalizados, donde la Constitución es la norma suprema y al mismo tiempo garantiza su exigibilidad.

Constituyen el n√ļcleo b√°sico de las Constituciones democr√°ticas.

Hist√≥ricamente, la afi rmaci√≥n de los derechos fundamentales persigue limitar jur√≠dicamente el poder. Fernando Llano, en su obra ‚ÄúLos derechos colectivos desde una perspectiva humanista-cosmop√≥lita‚ÄĚ, expone que los derechos fundamentales ‚Äúson aquellos derechos humanos garantizados por el ordenamiento jur√≠dico positivo, en la mayor parte de los casos, en su normativa constitucional, y que suelen gozar de una tutela reforzada.‚ÄĚ Las garant√≠as individuales son los mecanismos utilizados en justicia para exigir el cumplimiento de los derechos fundamentales, como por ejemplo la acci√≥n de amparo, el habeas corpus, el habeas data, la acci√≥n directa de inconstitucionalidad, entre otros.

Luigi Ferrajoli, considera que en lo relativo a las garantías individuales, los Derechos Fundamentales deben ser plenamente garantizados por la propia Constitución, consignando mecanismos idóneos que aseguren y garanticen su efectividad.

En relaci√≥n a la Separaci√≥n org√°nica de funciones o la divisi√≥n de los poderes p√ļblicos, es importante destacar que lo que estableci√≥ la Constituci√≥n de C√°diz, considerada como una de las m√°s liberales de su √©poca.

Instituyó que la soberanía residía en la nación y no en el rey, estableciendo una monarquía constitucional y una limitación de los poderes del monarca. Los constituyentes reunidos en Cádiz, adoptaron el principio de separación de poderes como base del constitucionalismo, después de su implantación por la revolución francesa y su inclusión en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789.

Otro gran aporte a la separación de poderes, lo constituye la llamada Revolución de las Trece Colonias Británicas de América del Norte (1763- 1789), que trajo como consecuencia su declaración de independencia en fecha 4 de julio de 1776.

La Constitución norteamericana, ratifi cada el 21 de junio de 1788, introdujo importantes avances en materia de derechos y garantías ciudadanas.

Se reconoció la Carta de Derechos, la soberanía nacional, la libertad individual, la separación de poderes como el equilibrio institucional, el federalismo, presidencialismo, bicameralismo y un sistema judicial independiente, con juicios celebrados por jurado. Los derechos civiles y políticos se consideraron naturales e inalienables.

La separación de poderes en la Constitución de Estados Unidos está consagrada en el Artículo 1, 2 y 3, relacionados con el Poder Legislativo, Poder Ejecutivo y el Poder Judicial.