Lunes, 10 Julio 2017 11:13

Muro con paneles solares

Escrito por  Vinicio Castillo Semán
Twitter: @VinicioSenador Twitter: @VinicioSenador

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que el muro fronterizo con México que construirá su gobierno, tendrá paneles solares con los cuales se producirá energía limpia para venderse a sus vecinos mexicanos.

El costo estimado por expertos del muro solar del presidente Trump rondaría los 7.5 millones de dólares por milla.

Leyendo la información de la iniciativa del presidente Trump recordé que esa propuesta de muro con paneles solares está contenida en el proyecto de ley con referéndum que redactara y promovieran la Fuerza Nacional Progresista y el Polo Soberano.

Esa iniciativa nos presenta la magnífica oportunidad como país de replicar el modelo del muro solar en nuestra frontera con Haití, con lo cual atacaríamos de frente dos aspectos fundamentales y estratégicos para la nación: el control migratorio de armas ilegales y de droga a través de la frontera y energía limpia a través de la generación solar, la cual podríamos suministrarle a Haití en un 50%, sustituyendo la leña y carbón de nuestros bosques que suple la energía actual de nuestros vecinos haitianos.

La ventaja que tendría que replicar el muro solar del presidente Trump en nuestro país, es que pudiéramos obtener financiamiento del 100% de un proyecto como el descrito con el apoyo directo de los EUU y con la posibilidad de que algunas de las compañías que van a trabajar allá puedan hacerlo en la República Dominicana con su contraparte dominicana.

El costo de 7.5 millones de dólares en alrededor de 200 millas que necesitaría el nuestro con Haití implicaría un costo total del proyecto de alrededor de 1,500 millones de dólares, mucho menos que Punta Catalina; menos que el Metro de Santo Domingo.

Esa obra se pagaría sola, no sólo por el retorno del control migratorio ilegal, sino por la producción de energía limpia.

Otra ventaja que tendría un muro solar en nuestra frontera con Haití es que, al tener la estructura de paneles solares y generación, obligaría a una vigilancia permanente y autosustentable.

Le daría energía limpia a nuestra depauperada zona fronteriza, del lado dominicano, en la cual pueden fomentarse industrias e instalación de proyectos productivos que den empleo a los dominicanos de este lado y a los haitianos del lado de su país.

Sin temor a equivocarme, una réplica del muro solar de Trump podría ofrecer una ocasión propicia para su visita a RD y un histórico primer picazo junto con las autoridades dominicanas. Estoy consciente que en las actuales circunstancias de invasión masiva de ilegales haitianos sobre nuestro territorio el muro solar tendría un apoyo de más de un 90% de los dominicanos.

Sin embargo, no soy optimista en cuanto a que este proyecto de muro solar pueda prosperar en el seno del gobierno dominicano, en el cual existen poderosísimos sectores que se opondrían resueltamente a tal iniciativa. Planteo la idea de replicar el muro solar del presidente Trump porque es una obra cuya importancia para la República Dominicana va más allá de la coyuntura actual y de la disposición o no que puedan tener quienes nos gobiernan. El muro solar sería un proyecto país que el pueblo dominicano debe apoyar y que nosotros, en la Fuerza Nacional Progresista, promoveremos en toda la geografía nacional.

En la semana que recién acaban de transcurrir diferentes informaciones publicadas en importantes medios de comunicación daban la voz de alarma de la invasión masiva y pacífica sobre nuestro territorio, ante la más pasmosa indiferencia e inacción que se recuerde de autoridad dominicana alguna en toda su historia.

Sé que el pueblo dominicano ha estado dormido y anestesiado ante el peligro inmenso que significa para la sobrevivencia de nuestro país la invasión masiva de que somos objeto en estos momentos. Pero, no tengo dudas de que más temprano que tarde, forzado por la realidad de los hechos, ese pueblo dominicano se despertará del profundo sueño y luchará por su soberanía, derrotando los planes macabros de los fusionistas y de las potencias que han ideado resolver los problemas del desdichado pueblo haitiano en suelo dominicano.

El pasado 6 de julio la Fuerza Nacional Progresista cumplió 37 años. Fuimos, junto a la Dirección de nuestro partido, a la tumba sagrada de Duarte, Sánchez y Mella. Frente a ellos testimoniamos la tranquilidad de nuestra conciencia por haber cumplido con nuestro deber como institución política, defendiendo su más inmenso legado. Frente a ellos juramos no retroceder ni para coger impulso en nuestra lucha, porque la República Dominicana sea una nación libre e independiente, en capacidad de ejercer plenamente su soberanía nacional.

Aunque tarde en comprenderlo, estoy seguro que el pueblo dominicano entenderá que sin frontera no hay nación. El muro solar es una necesidad nacional.