Venezuela necesita di√°logo

Jueves, 14 Septiembre 2017 09:55 Escrito por  Invitado Publicado en EDITORIAL Visto 114 veces

El √©xito o fracaso de un di√°logo entre Gobierno y oposici√≥n de Venezuela est√° condicionado a la seriedad conque las partes asuman su papel protag√≥nico en un escenario en que la apuesta com√ļn sea reconstruir la estabilidad perdida por esta gran naci√≥n suramericana. Ninguna de las facciones confrontadas, con la secuela de divisi√≥n que esto supone, puede aspirar a ganancia de causa a partir del deterioro institucional y quiebra econ√≥mica que est√°n sumiendo a ese pa√≠s en su peor situaci√≥n en todos los sentidos.

Desde luego, lo primero que debe plantearse en la agenda de eventuales negociaciones es el restablecimiento de la institucionalidad resquebrajada a partir de acciones que pretenden suplantar el poder leg√≠timo con creaciones de √ļltimo momento destinadas a invalidar derechos y libertades de los venezolanos. Ser√≠a una muy buena se√Īal si el Gobierno venezolano muestra su voluntad de enmendar sus faltas en este aspecto.

Mientras tanto, hay que saludar la iniciativa de la que es coautor el Gobierno dominicano y que pretende sentar en la mesa de negociación a representantes del oficialismo y la oposición venezolanos. Y más vale que sea sincera la acogida que las partes han mostrado ante este esfuerzo por la concertación. La democracia necesita que los hijos de Venezuela la saquen del abismo.

M√°s vale que seamos cautos

Ser√≠a provechoso para ambos pueblos que la Rep√ļblica Dominicana y Hait√≠ se involucren en la ejecuci√≥n conjunta de proyectos de desarrollo y asumir de modo com√ļn problemas ambientales, sanitarios y de otras √≠ndoles que afecten a ambos pueblos. Ser√≠a saludable que estos dos pa√≠ses, que comparten el territorio de una isla, logren acuerdos bilaterales que ayuden a regularizar el comercio, las migraciones y otros temas propios de naciones con frontera com√ļn.

Pero los dominicanos debemos ser muy cautelosos cuando se trata de temas propios de la soberanía del Estado haitiano. No parece que resulte prudente que lleguemos tan lejos como a involucrarnos en la organización o financiación del Registro Civil de esa nación. Es plausible ayudar y ser solidarios, pero manteniendo prudente distancia.

Crédito/Hoy.com.do