El ejemplo de Santiago

Mi茅rcoles, 12 Julio 2017 10:47 Escrito por  Publicado en EDITORIAL Visto 116 veces

El alcalde de Santiago, Abel Mart铆nez, ha actuado con mucha responsabilidad al hacer valer la autoridad del ayuntamiento para impedir que venduteros extranjeros indocumentados monten negocios callejeros, generando un proceso de arrabalizaci贸n en distintos sectores urbanos de la segunda ciudad m谩s importante del pa铆s.

Como si fuera una plaga de mangostas, los tarantines, casetas y mantas sobre suelo instalados principalmente por haitianos ilegales se diseminaron por todo Santiago creando focos de suciedad y hacinamiento humano, y el alcalde Mart铆nez, con el apoyo del Concejo Edilicio, decidi贸 ponerle fi n a ese desorden.

隆Bien hecho! Los ayuntamientos son los gobiernos locales de los municipios, los que fi jan las normas para el uso de los espacios p煤blicos y los que autorizan y cobran impuestos a los distintos proventos de una ciudad.

Para ejercer cualquier tipo de comercio legal o para el usufructo del espacio p煤blico, los interesados deben poseer documentos de identidad y cumplir con varios requisitos.

Los extranjeros ilegales, sobre todo los haitianos, que son la mayor铆a de los que operan esos tarantines, deben tener permisos ofi ciales de residencia y de identidad para poder optar por una autorizaci贸n municipal para operar negocios.

Pero resulta que los haitianos indocumentados pasaron por alto estas normas, se instalaron y se adue帽aron medalaganariamente en los espacios p煤blicos que consideraron apropiados, montaron carpas y mesas, y generaron verdaderos arrabales.

El alcalde Mart铆nez, desde que asumi贸 su cargo hace un a帽o, se ha mostrado empe帽ado en limpiar y hermosear Santiago, y de hecho ya le cambi贸 radicalmente el rostro de suciedad y abandono que ten铆a y desde entonces est谩 implantando el orden donde no lo hab铆a.

Sacar a los haitianos ilegales de toda actividad comercial p煤blica, tal como lo hizo con venduteros dominicanos que operaban sin los permisos municipales y tambi茅n arrabalizaban o creaban 鈥渕ercados de pulgas鈥 en Santiago, ha sido un acto valiente, ineludible y necesario.

No es una acci贸n contra los extranjeros ilegales, per se. Es una acci贸n contra todo aquel que violente las normas municipales o que, con sus comportamientos, da帽en, contaminen o afeen las ciudades.

Las dem谩s alcald铆as, en aquellas ciudades que atraviesan por el mismo fen贸meno degradante y vergonzante, deber铆an de imitarlo.

Editorial Invitado del Listin.com.do