Rosario responder√° ‚Äúinquietudes‚ÄĚ sobre equipos adquiridos por JCE

Viernes, 10 Noviembre 2017 11:30 Escrito por  Publicado en NACIONALES

Santo Domingo, DN.- El expresidente de la Junta Central Electoral (JCE), Roberto Rosario M√°rquez, declar√≥ ayer que ‚Äúen el momento oportuno‚ÄĚ responder√° adecuadamente a ‚Äútodas las inquietudes‚ÄĚ respecto a los equipos valorados en US$39.7 millones que fueron utilizados en las √ļltimas elecciones.

Sin embargo, advirti√≥ que no permitir√° que ‚Äúpersonas con agendas particulares, que no responden al inter√©s nacional‚ÄĚ le ubiquen a √©l ‚Äúen un escenario o un foro que otros han dise√Īado‚ÄĚ.

Rosario emite estos criterios en una declaraci√≥n p√ļblica emitida este mi√©rcoles, a prop√≥sito de una informaci√≥n que da cuenta de que una evaluaci√≥n realizada por la Direcci√≥n de Inform√°tica de la JCE determin√≥ que no est√°n aptos para ser usados en procesos futuros los equipos para la automatizaci√≥n del registro de concurrentes y conteo de votos utilizados en las recientes¬† elecciones.

Seg√ļn han publicado varios peri√≥dicos, dicha evaluaci√≥n estableci√≥ que el desempe√Īo de dichos equipos fue muy pobre, ya que un 36% de los colegios electorales no transmiti√≥ ning√ļn dato y aproximadamente el 58% de las relaciones de votaci√≥n del nivel C1 (voto preferencial) fueron procesadas de forma manual.

Sobre este caso, el Frente Amplio de Lucha Popular (Falpo) solicit√≥ a la Procuradur√≠a General de la Rep√ļblica que someta a la Justicia al expresidente de la JCE, Roberto Rosario M√°rquez, y a los dem√°s¬† ex jueces electorales.¬† De su lado, el Bloque de diputados del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) pidi√≥ a la C√°mara de Cuentas, que investigue la compra de los citados equipos.

La declaración

El siguiente es el texto de la declaración de Rosario Márquez:

‚ÄúHasta el d√≠a diecis√©is (16) del mes de noviembre del a√Īo dos mil diecis√©is (2016), ocup√© la funci√≥n p√ļblica de presidente de la Junta Central Electoral (JCE). Mis actuaciones, durante ese per√≠odo, estuvieron y estar√°n expuestas al escrutinio p√ļblico, mi deber como ciudadano responsable es dar el frente, rendir cuenta de mis actuaciones, como es mi costumbre, y dar las informaciones y explicaciones necesarias.

‚ÄúQuienes me conocen, saben mi car√°cter y mi responsabilidad, no acostumbro a dejar ning√ļn tema inconcluso y que no reh√ļyo, por dif√≠cil que sea la situaci√≥n, a enfrentar y llevar la misma hasta el final. No hay raz√≥n para que esto, que es mi conducta de vida, cambie, por tanto, todos los ciudadanos pueden estar seguros de que, en el momento oportuno, responder√© adecuadamente todas las inquietudes que se presenten.

Lo que no puedo ni debo hacer es permitir que personas con agendas particulares, que no responden al inter√©s nacional, me ubiquen en un escenario o un foro que otros han dise√Īado.

Hay que permitir que fluya la información, que todo aquel que tenga algo que decir lo diga, que quien desee crear y difundir cualquier versión la propague, y cuando toda la información haya fluido y cada cual asuma de manera responsable, entonces hablaremos sobre el tema.

En Eclesiastés nos encontramos con la siguiente reflexión:

‚ÄúTodo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora; tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar;¬† tiempo de llorar, y tiempo de re√≠r; tiempo de endechar, y tiempo de bailar; tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz‚ÄĚ.¬†¬†

Tuve la honra de presidir la gestión que ha dejado un legado indiscutible, sembrado y apreciado por todo el pueblo dominicano. Hay quienes consideran que la misma marcó un antes y un después, de ser así como todo en la vida, sé que esto genera reacciones.

Me corresponde defender ese legado, sin importar que la misma quiera ser barrida, borrada, desmeritada, la historia est√° ah√≠, y la registra‚ÄĚ.