Marketing Político

Martes, 14 Julio 2015 17:20 Escrito por  Publicado en IDEOLOG√ćAS

El marketing pol√≠tico es un m√©todo para hacer buenas campa√Īas. Sus componentes son la ciencia pol√≠tica, la sociolog√≠a electoral y la comunicaci√≥n. Sus desavenencias con el marketing comercial son m√°s fuertes que sus afinidades. Se conoce de √©l mucho m√°s el mito que el m√©todo. No es cierto que el marketing pol√≠tico construya campa√Īas vac√≠as y cosm√©ticas, centradas en la apariencia. Por el contrario, las campa√Īas que hacen los buenos consultores tienen poderosos contenidos, guardan muy celosamente las identidades hist√≥ricas de los partidos, respetan la personalidad de los candidatos y proponen ofertas razonables y orientadas al desarrollo de los pa√≠ses.

 

El m√©todo de Marketing Pol√≠tico parte del conocimiento del electorado y del diagn√≥stico de la elecci√≥n. Mediante encuestas, estudios de opini√≥n p√ļblica y an√°lisis estad√≠sticos, trata de llegar a cuatro conocimientos operativos clave: c√≥mo es el candidato, c√≥mo son sus adversarios, c√≥mo son los electores, c√≥mo es la elecci√≥n. Este punto de partida, llamado tambi√©n DSP (diagn√≥stico socio-pol√≠tico) permite construir una estrategia de campa√Īa, la cual est√° compuesta por un mensaje, por los grupos objetivo a los cuales va dirigido, los medios de difusi√≥n que ser√°n utilizados y por un manejo espec√≠fico de los tiempos para el procesamiento de esos contenidos.¬†

 

Una campa√Īa orientada por el m√©todo del marketing pol√≠tico hace que el mensaje sea uno. Dice lo mismo el slogan de campa√Īa que la imagen del candidato. Hay un √ļnico mensaje dicho de mil maneras. La famosa ‚Äúasesor√≠a de imagen‚ÄĚ del candidato es una forma redundante, clara, inequ√≠voca, de que el candidato diga de una forma no verbal, lo mismo que dice el resto de su campa√Īa con palabras y argumentos.¬†

 

El cimiento de los buenos mensajes está formado por los puntos fuertes del candidato, por la identidad de su partido y por los deseos o temores de los electores. Cuando un mensaje se construye con estos ingredientes el resultado es efectivo. 

 

El mensaje se comunica a los electores. Pero no a todos los electores al mismo tiempo ni de la misma manera. Unos electores se interesan especialmente por la política, leen los periódicos. Otros no se informan, no les interesa la política, no les gusta leer. Los primeros saben desde mucho tiempo antes cuando habrá elecciones y a quién votarán. Los segundos se enteran que habrá elecciones pocos días antes de su realización y pueden cambiar muy fácilmente de opción política. 

 

Estas caracter√≠sticas diversas de los electores centrifugan y segmentan el cuerpo electoral. Permiten saber en cada momento de la campa√Īa a qui√©nes hay que dirigirse de manera prioritaria, con qu√© formato de mensaje y por qu√© medios. Lejos de la elecci√≥n, es bueno utilizar prensa y argumentos pol√≠ticos. Porque en ese momento quienes est√°n decidiendo su voto son electores informados y buenos lectores. Muchos de quienes acostumbramos llamar l√≠deres de opini√≥n. En el medio tiempo es bueno usar radio y hacer propuestas concretas y atractivas, para aquellos que deciden por quien votar comparando las ofertas que hace cada uno. Cuando estamos cerca de la elecci√≥n, cuenta la emoci√≥n que genera la campa√Īa y la persona del candidato. Quienes no se interesan por la pol√≠tica no deciden por persuasi√≥n pol√≠tica. √Čsta es la hora de los mensajes m√°s simples, de la imagen, de la televisi√≥n, de las percepciones, de la seducci√≥n, de la sensaci√≥n de poder que genera el candidato.¬†

 

El Marketing Pol√≠tico basa buena parte de su eficacia en un conocimiento profundo de la naturaleza y el funcionamiento de los medios de difusi√≥n. C√≥mo hacer un plan de medios para una campa√Īa electoral, c√≥mo ense√Īar a un candidato a desempe√Īarse de la mejor manera frente a una c√°mara de televisi√≥n o en una situaci√≥n de debate, c√≥mo editar y presentar las mejores im√°genes para generar una percepci√≥n positiva de nuestro candidato entre los electores. Todas estas actividades remiten a la tarea de los consultores, quienes trabajan con el conocimiento acumulado por el Marketing Pol√≠tico en investigaciones cient√≠ficas y en la experiencia de miles de campa√Īas exitosas.¬†

 

El Marketing Pol√≠tico es una disciplina centrada en la estrategia. Como tal, atribuye una importancia decisiva al conocimiento profundo de la l√≥gica con la cual se manejan los tiempos de ejecuci√≥n de los contenidos de una campa√Īa. En una campa√Īa electoral, el orden de los factores altera de una manera dram√°tica el producto. En estas circunstancias hacer las buenas cosas es tan importante como hacer las cosas bien. Adem√°s es necesario hacerlas, d√≠a por d√≠a, en su debido y exacto momento. Saber cu√°ndo y porqu√© se empieza una campa√Īa o precampa√Īa. C√≥mo se logran los efectos de impacto, de seducci√≥n y de poder. C√≥mo son las t√©cnicas de inicio, de sost√©n y de cierre de una campa√Īa electoral. Saber los objetivos de cada formato de mensaje, el protagonismo coyuntural de cada medio de difusi√≥n, los grupos objetivo que hay que ganar en cada momento. Grandes y sutiles complejidades que han hecho de esta disciplina un trabajo de especialistas.¬†

 

El Marketing Pol√≠tico es una caja de herramientas para ganar elecciones. La mayor√≠a de estas herramientas se manejan de una forma simple y eficaz, mediante procedimientos que pueden ense√Īarse a los equipos de campa√Īa, para que multipliquen el impacto y la efectividad de su trabajo.¬†

 

En una campa√Īa electoral se movilizan vastos recursos y se generan enormes esperanzas. El destino de un proyecto pol√≠tico no es banal. Compromete la vida cotidiana de millones de personas que conforman un pa√≠s. Lo que est√° en juego impone que se traten las campa√Īas electorales con profesionalidad y respeto. El Marketing Pol√≠tico es la respuesta profesional a las preguntas complejas que plantea toda campa√Īa. Estas respuestas hacen la diferencia entre proyectos que se aplican y cambian la fisonom√≠a de los pa√≠ses, o intentos frustrados y fugaces que desaparecen entre una elecci√≥n y la siguiente.¬†